¿Habéis probado el té matcha?
Si os soy sincera, no lo había probado hasta hoy mismo. Había leído que era un tipo de té verde, que es justamente el único té que no me gusta tal cual y con el que necesito algo de edulcorante (estevia en mi caso) para que me guste.
Y personalmente, estoy intentando dejar todo tipo de edulcorantes, por lo que prácticamente no tomo té verde. Y al ser el té matcha un tipo de té verde, ni me había planteado probarlo.
Por eso, cuando vi que existía una variedad con leche de coco, pensé que era mi oportunidad para iniciarme con el té matcha. (Me encanta el coco. Preparé una bebida de coco a partir de coco rallado, muy fácil de hacer y económica, y podéis encontrar la receta aquí).
Para empezar, ¿qué es el té matcha? Es una variedad del té verde, de origen japonés. Una característica de este té es que, a diferencia del té verde «normal», que se debe infusionar, el té matcha se presenta en forma de polvo, por lo que se diluye y se consume tal cual. Por este motivo, es muy popular utilizarlo, no solo como bebida, sino también como ingrediente en postres, helados, galletas…e incluso en sopas.
Otra de sus características, más allá de su color verde, es que es más suave y dulce que el té verde tradicional.
El té matcha tiene muchos beneficios, entre ellos, ayuda a la depuración natural de nuestro organismo, actúa como laxante suave por lo que mejora el tránsito intestinal, aumenta el metabolismo o aporta vitalidad.
El té matcha que he tenido la oportunidad de probar gracias al TVBio y El Granero Integral, es éste:
Es el matcha latte & go, con leche de coco. Viene en un sobre de 150 gramos, lo que daría para unas 15 raciones, y sus ingredientes son únicamente leche de coco en polvo y té verde matcha en polvo, ambos de cultivo ecológico.
He recibido 3 sobres, uno para mí, y dos para repartir entre mis amigas. ¡Muchas gracias! #CdPtvbioElGraneroIntegral
La forma de preparar esta bebida es bien sencilla: se diluye una cucharadita en un poco de agua o bebida caliente y se mezcla bien hasta que se deshagan los grumos. A continuación ya podemos añadir la bebida que queramos (agua, leche, leche vegetal, zumo…) y ¡listo para beber!
En cuanto al sabor, a pesar de que no llego a notar demasiado el sabor a coco, tampoco noto el sabor amargo del té verde, por lo que lo he podido tomar (mezclado con leche caliente) sin necesidad de añadir ningún edulcorante. Me ha parecido delicioso.
He estado buscando recetas, y creo que la que más me llama la atención para preparar es la de un bizcocho de té matcha. ¿La receta? La de siempre, de toda la vida (al menos es la que yo conozco de hace muchos años), la de las medidas de yogurt ¿La conocéis? Es la receta clásica, pero añadiendo una cucharada de matcha.
He preparado esta receta muchísimas veces, pero sin el té matcha. En cuanto lo pruebe os lo cuento en una nueva entrada. En estos momentos está en el horno. Cuando lo saque y lo deje enfriar, ¡os cuento!
¿Habéis probado el té matcha?
Deja un comentario